Las bebidas isotónicas tienen como objetivo la rápida rehidratación del organismo así como la reposición de glucosa, electrolitos y minerales durante y después del ejercicio físico. Las sales presentes en estas bebidas favorecen la absorción y la retención del agua.

Su nombre se debe a su composición, presentando una concentración de electrolitos similar a la que podemos encontrar  en la sangre del cuerpo humano, lo que ayudará a la rápida absorción por parte del organismo.

Pérdida de líquido corporal

El sudor tiene como principal función regular la temperatura del organismo para evitar problemas derivados de un aumento de dicha temperatura. Estos aumentos pueden verse beneficiados por factores como las condiciones externas ambientales o al propio metabolismo del cuerpo al realizar deporte.

Las pérdidas de líquidos y sales generadas durante la actividad física van a depender de distintos factores como el tipo de deporte realizado, la intensidad y la duración del mismo; así como de las mencionadas condiciones climáticas, especialmente la temperatura y la humedad ambiental.

Tanto el agua como los electrolitos y los minerales van a perderse a través del sudor, mientras que la glucosa constituye la principal fuente de energía a consumir por parte del organismo, especialmente durante un ejercicio físico de intensidad moderada a alta. 

Según algunos estudios y en función de las condiciones, un deportista puede llegar a perder hasta un máximo de unos 2 o 3 litros de líquido por cada hora de ejercicio físico. Este hecho ofrece una idea de la importancia de la rehidratación, ya que cuando la pérdida de líquido supone tan solo un 1% del peso corporal del individuo, el rendimiento puede caer hasta el 10%; además de verse comprometidas otras funciones corporales como el proceso de autorregulación de la temperatura, el correcto funcionamiento metabólico de los músculos o el propio sistema cardiovascular.

Uso de las bebidas isotónicas después del ejercicio

Por tanto, y teniendo todo esto en cuenta, las bebidas isotónicas resultan más interesantes en aquellos casos de actividad muy prolongada en el tiempo (superior a una hora), intensas y cuando las temperaturas o el grado de humedad sean altos.

Las bebidas isotónicas adecuadas para después del ejercicio deben contener básicamente agua, minerales como sodio, magnesio, cloro, calcio y potasio (en proporciones similares); y azúcar. No se deben confundir con bebidas estimulantes o excitantes que suelen contener cafeína y otros compuestos.

Es importante no considerar estas bebidas para consumo habitual en la mayoría de la población debido a las considerables cantidades de calorías que contienen.

Es importante no considerar estas bebidas para consumo habitual en la mayoría de la población, debido a las considerables cantidades de calorías, azúcares de rápida absorción y electrolitos que contienen; especialmente las comerciales que suelen abusar en estas cantidades. Para estos y la mayoría de casos, resulta suficiente y más recomendable la ingesta de agua para reponer las pérdidas de líquido.

Consideraciones a la hora de beber

Por otro lado, se recomienda la ingesta a pequeños sorbos e intentar que estén a una temperatura no demasiado fría para evitar problemas ocasionados por la generación de grandes contrastes en el organismo. En general, suele ser muy positivo también incluirlas en los momentos previos al ejercicio si se considera oportuno, teniendo en cuenta las condiciones mencionadas para asegurar una buena hidratación continua.

Sin embargo, es igualmente importante no excederse con la ingesta de líquido (incluso de agua), ya que puede conllevar a una hiperhidratación que desemboque en una reducción de la concentración de sodio en la sangre, lo cual puede acarrear problemas a nivel neurológico. No obstante, este hecho no suele producirse en personas sanas, puesto que el cuerpo es capaz de excretar el  líquido sobrante sin mayor problema. Además, al consumir bebidas isotónicas se asegura el aporte extra de sodio para prevenir este aspecto.

Resulta muy viable e incluso recomendable preparar bebidas isotónicas caseras empleando los siguientes ingredientes básicos:

  • Agua: un litro.
  • Azúcar: una cucharada para proporcionar glucosa. Este punto es variable según la actividad.
  • Sal: media cucharada para agregar el sodio.
  • Bicarbonato sódico: media cucharada, que suministrará igualmente sodio y ayudará a retrasar la fatiga muscular.
  • Zumo de limón: para dar sabor y aportar un extra de minerales como el potasio.

En conclusión, para mantener un buen nivel de hidratación en el organismo tras el ejercicio físico puede ser suficiente para la mayoría de personas la ingesta única de agua. Sin embargo, si vas a realizar una actividad muy intensa y extenuante en el tiempo puedes considerar tomar una de las bebidas isotónicas de la amplia variedad que existe en el mercado, intentando no abusar de su consumo y teniendo en cuenta sus ingredientes en la medida de lo posible (mejor incluso si la preparamos de manera propia para controlar estos componentes).