La dieta mediterránea es una de las opciones nutricionales más recomendables. No ha de extrañar que haya sido considerada Patrimonio Inmaterial por la UNESCO y que tenga un buen predicamento. Aquí te explicaré cuáles son los principales beneficios de esta dieta.

10 motivos por los que la dieta mediterránea es recomendable

La dieta mediterránea toma como base el consumo de hortalizas frescas, frutas y de grasas vegetales como el aceite de oliva. Por otra parte, también se consumen derivados del trigo y aceitunas. Las proteínas animales se consiguen a través del pescado, los lácteos y, preferentemente, de las carnes blancas.

Las razones que aconsejan que adoptes esta dieta son varias, pero podemos destacar 10. Son las siguientes:

1.     Menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares

Esta dieta reduce la ingesta de las grasas saturadas y, en consecuencia, la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares. Esto significa que, si sigues un patrón de nutrición mediterráneo tendrás menos posibilidades de tener la presión arterial alta o de sufrir un infarto.

2.     Previene enfermedades neurodegenerativas

Los estudios confirman que seguir un patrón nutricional mediterráneo previene de las posibilidades de tener enfermedades neurodegenerativas. Por lo tanto, es más difícil que tengas alzhéimer o problemas como el párkinson. Sea como fuere, contribuirá a retrasar sus efectos si se da.

3.     Previene la diabetes

La diabetes de tipo 2 está asociada a unos hábitos nutricionales poco saludables, por regla general. Esta dieta, en cambio, incluye pocos azúcares y grasas saturadas. En consecuencia, será más difícil que padezcas esta enfermedad y, si la padeces, tendrá un efecto estabilizador.

4.     Regula los niveles de colesterol

Las investigaciones científicas han descubierto dos tipos de colesterol, uno “bueno” y otro “malo”. Los alimentos que se ingieren en esta dieta contribuyen a mantener los niveles de colesterol HDL y reducir el LDL. ¿Cómo se consigue esto? Gracias al consumo de grasas monoinsaturadas del aceite de oliva.

5.     Reduce las probabilidades de padecer obesidad

Una de las ventajas de esta dieta es que la ingesta de grasas es reducida. Recuerda que no vas a comer dulces ni carne roja y que el vino se consume en pequeñas dosis. Por lo tanto, las probabilidades de que padezcas obesidad son muy bajas, siempre que la sigas estrictamente.

6.     Fortalece la densidad ósea

Uno de los beneficios menos conocidos de esta dieta es que permite fortalecer la densidad ósea. ¿Esto cómo se logra? El secreto está en que se incluyen alimentos como la leche y el queso que son ricos en calcio.

7.     Reduce las probabilidades de desarrollar tumores

La incidencia de cáncer en las personas que siguen esta dieta es menor. Esto se debe a que comen alimentos ricos en fibra, ácidos grasos Omega-3 y antioxidantes. Lo que sí es conveniente es que el seguimiento de la dieta sea estricto.

8.     Ingerirás menos productos químicos y aditivos

Este es uno de los aspectos más positivos, siempre que tengas garantías de la procedencia de los alimentos. Comer una lechuga, si no lleva pesticidas, es más positivo para tu salud que un alimento procesado. Como principio general, es una propuesta interesante.

9.     Aumenta la esperanza de vida

Los estudios indican que seguir esta dieta aumenta tu esperanza de vida. La alimentación es un factor que influye decisivamente en la longevidad. Comer alimentos naturales, frescos y sin grasas saturadas contribuirá, decisivamente, a vivir más años.

10.  Consumirás más antioxidantes

Algunos alimentos que se incluyen en las dietas mediterráneas son especialmente ricos en antioxidantes. Hay que hacer mención a los tomates, al aceite de oliva o a determinados frutos secos.

Conclusión

La dieta mediterránea es una opción nutricional completa y muy sana, válida para todos los grupos etarios. ¿Buscas asesoramiento especializado para comer más sano? No dudes en contactarme.