Los nuevos patrones nutricionales inciden en el aumento en el consumo de proteína vegetal. ¿En qué se diferencian proteína animal y proteína vegetal? Aquí te lo explicaré con detalle.

Las principales proteínas animales y vegetales que existen

Como principio general, es conveniente que sepamos cuáles son las principales proteínas animales o vegetales. Lo cierto es que, aunque en el primer caso es fácil identificarlas, no lo es tanto en el segundo. No en vano, estamos acostumbrados a realizar una asociación automática entre productos de origen animal y proteínas.

Lo que podemos decir, grosso modo, es que todos los alimentos de origen animal son ricos en proteínas. En primer lugar, podemos hablar de la carne, sea roja o blanca, incluyendo ternera, cerdo, cordero, pollo, pavo, caballo. El segundo elemento a destacar es el de los derivados lácteos, incluyendo el queso y los yogures. Finalmente, hay que hacer referencia a los huevos.

Las proteínas vegetales están más localizadas y se tiene que hacer un esfuerzo mayor. Un grupo de alimentos rico en proteínas es el de las legumbres, como la soja, los garbanzos, los guisantes, las lentejas, las alubias o las habas. Por otra parte, las semillas como la quinoa, la calabaza, el sésamo o las pipas de girasol también aportan proteínas de origen vegetal. Finalmente, hay que hacer referencia a los frutos secos como los altramuces, los cacahuetes, los pistachos, las nueces, las avellanas, los piñones y los anacardos.

Las cantidades de proteína variarán según el alimento, pero sí es bueno que las puedas identificar. Si tu intención es comer menos alimentos de origen animal, tendrás que saber cuáles son las proteínas vegetales.

Las principales diferencias entre proteína animal y proteína vegetal

Es importante señalar que hay diferencias de calado entre las proteínas animales y vegetales, sí, pero hay matices según el alimento. Por lo tanto, las generalizaciones tienen que servir solo como una pauta orientativa.

Las últimas investigaciones científicas tienden a relativizar las diferencias entre los dos grupos de alimentos. Lo cierto es que una dieta equilibrada permite compatibilizar proteínas animales y vegetales sin grandes problemas. Eso sí, siempre que cuentes con un asesoramiento nutricional especializado, porque cada metabolismo es distinto.

Ahora bien, es relevante conocer las diferencias para poder tomar decisiones, sobre todo porque hay nuevos hábitos de nutrición como el vegetarianismo o veganismo. Por otra parte, y por cuestiones de salud, también es bueno saber qué reacción puede tener la ingesta de cada tipo de proteína en tu cuerpo.

Las principales diferencias que se pueden inferir de la proteína animal y proteína vegetal son las siguientes:

1.     Absorción en el organismo

Las proteínas animales, por regla general, son más fáciles de absorber que las vegetales. Hay que poner el ejemplo del suero lácteo, que tiene una absorción del 96 %, mientras que el tofu (derivado de la soja) lo tiene del 64 %. Como principio general, se da esta situación.

¿Qué significa esto en la práctica? Que es mucho más fácil que el organismo aproveche lo que se ha ingerido. Esto sucede porque el ser humano, desde la época de los homínidos, se habituó al consumo de carne y pescado. En cambio, determinadas semillas que hoy se consumen como proteínas vegetales son de consumo reciente, si lo vemos en términos evolutivos. No ha de extrañar, pues, que el cuerpo humano absorba más fácilmente determinados componentes.

La absorción es importante porque, de alguna manera, impide tener que hacer grandes esfuerzos para incorporar nutrientes. Lo que sí es importante es recordar que no todas las proteínas vegetales tienen el mismo grado de absorción y viceversa.

2.     Predisposición a determinadas enfermedades

El abuso de las proteínas animales o vegetales, si no se equilibra, puede traer problemas. Aunque es posible seguir una dieta vegetariana, sí es importante realizar un seguimiento anual de determinados parámetros.

Uno de los inconvenientes que tiene el exceso de proteínas animales es el de las probabilidades de padecer diabetes de tipo 2. Esto no tiene que extrañar porque determinadas carnes son ricas en grasas, lo que también favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares. En consecuencia, abusar de esta alimentación, sobre todo cuando se trata de carne roja, puede tener esta consecuencia indeseable.

Por otra parte, el consumo de proteínas vegetales en exceso puede llevar a padecer determinadas irritaciones estomacales. Además, si solo se comen vegetales, hay que tomar suplementos de vitamina B-12 porque habrá un déficit de la misma.

3.     Composición biológica

Las proteínas animales son más completas biológicamente que las vegetales. El motivo es que tienen la mayor parte de los aminoácidos esenciales, de las que carecen los vegetales (con la excepción de la quinoa).

Existen ocho aminoácidos esenciales, que son la leucina, la fenilalanina, la isoleucina, la treonina, la lisina, la metionina, la valina y el triptófano. La mayoría de las proteínas vegetales tienen el hándicap de carecer de esos aminoácidos en cantidad suficiente. El resultado práctico es que tienes que consumir cantidades elevadas para poder compensar ese déficit. En cualquier caso, hay excepciones que conviene destacar.

En cualquier caso, y como hemos indicado, es posible consumir solo proteínas vegetales si se complementan adecuadamente. Hoy existen varios suplementos nutricionales que pueden cumplir correctamente esa función.

Conclusión

Conocer la diferencia entre proteína animal y vegetal es importante para tener una idea de lo que puedes o no puedes comer y en qué medida. ¿Quieres seguir una determinada dieta y necesitas asesoramiento nutricional? Ponte en contacto conmigo porque puedo ayudarte.