La dieta keto, o cetogénica, es una alternativa para aquellas personas que quieren perder peso eliminando carbohidratos. ¿Quieres saber más sobre esta solución? Aquí te lo explico con detalle para que consideres si te puede interesar.

Las características de la dieta keto: todo lo que tienes que saber

Es posible que el nombre keto te resulte desconocido; no te preocupes, porque tiene explicación sencilla. Este término se refiere a determinadas moléculas denominadas cetonas que el hígado produce como energía cuando no recibe carbohidratos.

¿Cuál es el resultado? Que, si comes la cantidad justa de proteínas, puedes aportar al cuerpo la energía que necesita sin necesidad de ingerir un exceso de azúcares. Esto, a la larga, redundará en un mayor equilibrio orgánico y en una pérdida de peso. Además, si padeces diabetes tipo 2 es una buena forma de revertirla o mitigar sus síntomas.

La capacidad de crear cetonas sustituye la función de absorción de la glucosa en sangre. Por lo tanto, se generaría la necesaria cantidad de energía para funcionar todos los días sin necesidad de añadir más azúcar. Este descubrimiento ha sido decisivo porque ha abierto nuevas alternativas nutricionales.

Ahora bien, esta dieta, para ser eficaz, tiene que estar supervisada por nutricionistas. En cualquier caso, sí hay una serie de aspectos que tienes que conocer.

¿Quién puede seguir esta dieta?

Esta dieta no tiene, en principio, grandes contraindicaciones si eres una persona mayor de edad sana. Ahora bien, sí hay algunos grupos que se deberían abstener o, como mínimo, tener más cuidado.

En primer lugar, las madres lactantes pueden seguir esta dieta, pero con limitaciones. No es posible, por ejemplo, renunciar por completo a los carbohidratos. En este caso, tienen que ingerir un mínimo de 50 gramos de carbohidratos diarios durante el tiempo de lactancia.

El segundo grupo más delicado es el de los enfermos por hipertensión. Cuando sucede esto, hay que comprobar que no haya contraindicaciones con la medicación que se tome porque, en función del medicamento, te podría bajar algo la presión. Es importante, pues, que consultes a tu médico para que te regule la dosis o te recomiende.

Otro grupo delicado es el de las personas con diabetes. Una de las ventajas de esta dieta es que, al reducir la ingesta de azúcar, puede ayudar a regular el organismo, sobre todo en los casos de diabetes tipo 2. En cualquier caso, si tomas insulina tendrás que controlar con frecuencia tus niveles de glucosa para asegurarte de que no hay desajustes. Lo normal es que tengas que reducir progresivamente los niveles de insulina.

Finalmente, conviene recordar que esta no es una dieta para niños ni para personas que tengan alguna carencia de carbohidratos severa. Estos dos grupos están, por principio, descartados porque necesitan ingerir este nutriente.

¿Qué alimentos se pueden ingerir y cuáles no?

La clave de esta dieta es la sustitución de los carbohidratos por las proteínas. Eso sí, no se trata de comer cualquier tipo de proteína ni cualquier cantidad. La idea está, pues, en hacerlo en las dosis adecuadas para que la dieta haga su efecto. El objetivo a lograr es que tu ingesta diaria de carbohidratos sea inferior a 20 gramos.

En primer lugar, tienes que beber agua o infusiones sin azúcar. Por supuesto, tendrás que evitar el alcohol, en especial el vino, la cerveza o las bebidas blancas. Si quieres tomar café puedes hacerlo, pero sin leche. Y, por supuesto, están totalmente prohibidos los refrescos azucarados. En este sentido, la pauta es similar a la de una dieta de adelgazamiento clásica.

La dieta keto tiene una serie de alimentos prohibidos o que deberías evitar siempre que puedas. Los dulces están vetados por completo, sobre todo si son industriales. Por otra parte, tampoco deberías comer pan, arroz, pasta o patatas; las frutas pueden comerse ocasionalmente, pero con control. Todos estos alimentos tienen en común un alto índice de carbohidratos que conviene evitar. Si tienes que añadir algo, que sea tan solo como guarnición, en pequeñas cantidades y una vez al día.

Los alimentos con menos carbohidratos y que son recomendables son las carnes, los pescados y grasas naturales como la mantequilla o el aceite de oliva. El complemento vitamínico lo puedes conseguir con verduras que nazcan en la superficie de la tierra, como la lechuga, el tomate, espárragos, pimientos o brócoli.

¿Cómo he de seguir la dieta keto?

Esta dieta, como todas las demás, tiene que seguirse de forma estricta. Piensa que la clave es que tu metabolismo cambie, de manera que no hacemos nada si te das un atracón de pizza con frecuencia. La idea es que, poco a poco, tu organismo se adapte.

Como la dieta tiene que ser estricta, lo ideal es que cuentes con la dirección y asesoramiento de alguien que esté especializado en nutrición. En primer lugar, porque puede confeccionar un menú semanal adaptado a tus necesidades. Por otra parte, porque se puede realizar un seguimiento para ver cuáles son los progresos.

Lo cierto es que, si sigues en serio esta pauta, no tardarás en notar los resultados. Esa es la razón por la que es tan importante que dispongas de información de calidad.

Conclusión

La dieta keto es una alternativa nutricional interesante que, sostenida en el tiempo, te hará perder peso. Además, y con el asesoramiento adecuado, podrás compatibilizarla con el ejercicio. ¿Quieres ganar en salud y encontrarte mejor con tu imagen? Yo te puedo ayudar a conseguirlo, no dudes en contactarme para saber cómo.