Nutrición Geriátrica

La nutrición desempeña un papel fundamental en la rehabilitación y la calidad de vida a medida que las personas envejecen.

Los clínicas geriátricas  se encontrarán con adultos mayores en muchos entornos clínicos y comunitarios que necesitan asesoramiento profesional y personalizado en el ámbito de la nutrición.

La población de edad avanzada puede necesitar adaptaciones en materia de nutrición, incluidos suplementos, modificaciones de la textura y la consistencia, y ajustes en el horario y porciones de las comidas, además de dietas terapéuticas para diversas afecciones de salud.

Equilibrar la necesidad de dietas para apoyar la longevidad y la salud con las preferencias dietéticas, y un sentido de control y autonomía es fundamental cuando se trabaja con adultos mayores.

El consumo de una variedad de alimentos de todos los grupos alimentarios puede ayudar a suministrar los nutrientes que una persona necesita a medida que envejece.

Un plan de alimentación saludable hace hincapié en las frutas, las verduras, los cereales integrales y los productos lácteos bajos en grasa o sin grasa; incluye carne magra, aves, pescado, frijoles, huevos y nueces; y es bajo en grasas saturadas, grasas trans, sal (sodio) y azúcares añadidos.

Cuando haces de la SALUD tu prioridad número uno, el resto es algo natural. ¡Déjame enseñarte como!

Equilibrar la actividad física y una dieta saludable es la mejor receta para la salud y el bienestar. Fíjate un objetivo de hacer actividad física al menos 30 minutos todos los días, incluso se puede dividir en tres sesiones de 10 minutos durante el día.

Para alguien que actualmente está inactivo, es una buena idea comenzar con unos pocos minutos de actividad, como caminar, y aumentar gradualmente este tiempo a medida que se fortalece. Y siempre consulte con tu médico de atención médica antes de comenzar un nuevo programa de actividad física.